Pedir presupuesto de paneles solares se parece bastante a pedir presupuesto para un techo: si vos no sabés qué necesitás, el número lo decide el que vende. Esta guía es para que llegues a la conversación con el instalador sabiendo tres cosas: cuánto consumís, cuánto sistema hace falta y qué tiene que estar sí o sí en la cotización.
Todo presupuesto solar serio arranca por tu consumo en kWh por mes. Está en la factura de luz, en el detalle de consumo del período. Si tenés facturas de varios meses, mejor: el consumo de enero con aire acondicionado no es el de mayo.
Si no tenés una factura a mano, podés sumar los artefactos con la calculadora de consumo eléctrico. Heladera, aire, termotanque, bomba de agua: lo que pese en tu factura. Con eso obtenés una estimación razonable para empezar.
Un instalador que te cotiza sin preguntarte el consumo está adivinando. Y cuando se adivina, se sobredimensiona, porque nadie quiere que el cliente vuelva a quejarse de que no le alcanza.
Con el consumo y la zona donde vivís, el tamaño del sistema se calcula, no se estima a ojo. La radiación solar de Salta no es la de Bariloche, y eso cambia cuántos paneles hacen falta para generar lo mismo.
Como referencia para Argentina: una casa que consume entre 300 y 400 kWh por mes suele necesitar un sistema de 2,5 a 3,5 kWp, que son entre 5 y 7 paneles de los que se usan hoy. Consumos de 600 kWh se van a 5 o 6 kWp. Podés hacer la cuenta para tu caso en la calculadora solar, que usa datos reales de irradiación por zona.
Ese número es tu ancla. Si la cotización que recibís dice 8 kWp para un consumo de 350 kWh, preguntá por qué. Puede haber un motivo válido, como que planeás sumar un auto eléctrico o una pileta climatizada. Pero tiene que haber un motivo.
Un presupuesto de paneles solares completo tiene, como mínimo, estos ítems separados:
Si te llega un número total sin desglose, pedí el desglose. No es desconfianza, es la única forma de comparar dos presupuestos entre sí.
No vas a encontrar acá un precio, y desconfiá de cualquier página que te lo dé sin conocer tu caso. El costo depende del tamaño del sistema, del tipo de techo, de la distancia entre el techo y el tablero, y de la marca de los equipos. Lo que sí se puede decir: el precio por kWp instalado baja a medida que el sistema es más grande, porque la mano de obra y los trámites pesan menos en proporción.
Lo que conviene mirar no es el total sino el precio por kWp entre dos cotizaciones del mismo tamaño y con equipos comparables. Ahí se ve quién está caro de verdad.
Pedile presupuesto a más de uno. Dos como mínimo, tres es ideal. Con más de tres empezás a comparar ruido.
Con las cotizaciones en la mano, mirá esto en orden:
Si no conocés instaladores en tu zona, podés pedir presupuesto acá. Completás un formulario con tu consumo y tu zona, y lo reciben los instaladores de esa zona que trabajan con Gestión Solar. Te contactan ellos, por WhatsApp o email. No cobramos por el pedido ni tenemos comisión sobre la venta: el trato es entre vos y el instalador.
Lo que sí garantiza ese camino es que el instalador que te cotiza tiene tu consumo y tu zona desde el primer contacto, y que la cotización sale con el desglose completo, porque es el formato con el que trabajan.
Tres preguntas que vale la pena hacer siempre:
Si las tres tienen respuesta clara, estás hablando con alguien que ya lo hizo muchas veces. Si alguna se vuelve vaga, seguí comparando.
Dos calculadoras abiertas, con el mismo motor de cálculo que usa el sistema por dentro. No piden registro ni mandan el resultado por mail: lo ves en pantalla.
Sumá los artefactos —heladera, aire, termotanque— y te decimos cuántos kWh consume por mes. Es el relevamiento para cuando el cliente no tiene la factura a mano.
Calcular el consumoCon el consumo y la ubicación, la potencia, la cantidad de paneles y la generación anual. Con datos reales de irradiación de PVGIS, no con promedios de tabla.
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