Cuando la empresa deja de ser una persona con una planilla, la información se rompe. Gestión Solar junta cotización, venta, obra y monitoreo en un solo lugar, para que todo el equipo trabaje sobre los mismos datos.
Un instalador que trabaja solo puede tener toda la operación en la cabeza. Sabe qué presupuesto mandó la semana pasada, qué obra está frenada esperando un inversor y a qué cliente le prometió pasar el lunes. La planilla es un recordatorio, no el sistema.
Con tres o cuatro personas eso deja de funcionar. El que cotiza no es el que instala, el que atiende el teléfono no sabe en qué quedó la visita, y el dueño se entera de que una obra está parada cuando el cliente llama enojado. No es un problema de gente: es que la información vive en lugares que no se hablan entre sí.
El síntoma más claro es el reenvío. Cuando la respuesta a «¿en qué está esto?» es preguntarle a alguien, en vez de mirar una pantalla, la empresa está pagando ese costo todos los días sin verlo en ningún lado.
No es un CRM genérico con el nombre cambiado. Una empresa de energía solar tiene un ciclo propio, y el software tiene que acompañarlo entero:
En una empresa con varias personas cotizando, cada una arma el presupuesto con su propia planilla, sus propios márgenes y su propio criterio para estimar la producción. Dos clientes con la misma casa reciben números distintos, y nadie se entera hasta que se comparan entre ellos.
Cuando el cálculo y el catálogo son los mismos para todos, esa dispersión desaparece. El margen se define una vez, los precios se actualizan en un lugar, y la producción sale siempre de la misma fuente de datos. La cotización deja de depender de quién la hizo.
Este es el costo que casi nadie calcula. Si el historial de un cliente vive en el WhatsApp de un vendedor y en su carpeta del Drive, el día que esa persona deja la empresa se va con la mitad del contexto: qué se le ofreció, por qué no cerró, qué equipo tenía instalado.
Con todo cargado en un solo sistema, la información es de la empresa y no de la persona. El que toma el cliente al día siguiente abre la ficha y ve la historia completa, incluidas las cotizaciones que se rechazaron y el motivo.
La preocupación más común es tener que parar dos semanas para migrar. No hace falta: se arranca cargando el catálogo y los proyectos activos, y los históricos se suben solo si hacen falta. Las obras que ya están en curso se siguen donde están hasta terminar.
En la práctica, la primera cotización sale el mismo día. El equipo se acostumbra cotizando, que es lo que ya hace todos los días, y el resto de los módulos se van sumando sin apuro.
Los cálculos usan datos meteorológicos reales de PVGIS para las coordenadas exactas de cada proyecto, no promedios genéricos por provincia. Los precios se manejan en pesos al dólar del día, el soporte es en español y de gente que entiende el rubro.
Ya lo usan más de veinte empresas solares, desde instaladores con equipo chico hasta compañías con obra comercial. Un solo plan, sin límite de usuarios ni de proyectos.
Es justamente el tamaño donde más se nota. Con una persona la planilla todavía aguanta; con tres, la información empieza a vivir en lugares distintos y ahí es donde aparecen los presupuestos perdidos y las obras frenadas sin que nadie se entere.
La primera cotización sale el mismo día. Se arranca cargando el catálogo de equipos y los proyectos activos; los históricos se migran solo si hacen falta, y las obras en curso se terminan donde estaban.
Sí. Hay permisos por rol: un instalador puede ver las obras asignadas sin acceder a los márgenes ni a la información comercial, y el dueño ve todo.
De PVGIS, el sistema de la Comisión Europea con datos meteorológicos satelitales reales por coordenada. No son promedios genéricos: son los de la ubicación exacta del proyecto, que es lo que hace que la estimación se parezca a lo que después genera.
Sí. Se agenda una demo de 30 minutos y se recorre la plataforma con los números de tu propia empresa. No hay período de prueba gratuito: se ve funcionando y después se decide.
Un solo plan de USD 100 por mes por empresa, con proyectos y miembros ilimitados y todos los módulos incluidos. Se cobra en pesos al dólar del día, con facturación mensual o anual, sin contratos ni permanencia.

Una presentación de 30 minutos con tus propios números, sin vueltas.